jueves, 3 de junio de 2010

A mi compañera María

Normalmente no suelo hacer este tipo de entradas pero la ocasión lo merece.
En este curso, se va una compañera y amiga del Centro y ya no nos veremos tan a menudo. Por un lado las palabras no me salen y por otro tendría muchas cosas que decirle. Los sentimientos son contradictorios, alegría por ella y por otro tristeza.
Sé que le va a ir bien allí donde va tanto por su profesionalidad como por su humanidad y cariño.
Llevo siete años en el Centro y en los inicios recuerdo su ayuda desinteresada hacia una compañera que no conocía. Hemos pasado por muchas cosas juntas que nos han unido tanto dentro como fuera del Centro. Es como leí en otro blog del que que soy asidua "el sonido del la hierba al crecer"; vemos algo todo los días pero no apreciamos lo que tenemos. Si nos paráramos a escuchar el sonido de la hierba apreciaríamos las cosas de la vida que nos hacen feliz y que nos dan la paz.
Las Te echaremos de menos en la distancia pero estés segura de que ya no perderemos el contacto.Hay algo que nos une y que es muy bonito: nuestra amistad.


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